
< Constelación Artefactual >
muestra individual en Fundación OSDE (febrero/mayo 2025, CABA)
¿Pueden los objetos vincularse? *
Por China Made
¿Cuál es el universo de une artista? La pregunta es retórica, o infinita, pero suelen haber algunas pistas que nos cuentan cuáles son los caminos de la creación. La obra de Valentín Asprella Lozano está atravesada por el juego, el juego como conexión y búsqueda, como meditación e inspiración. Juego con la naturaleza, con en el paisaje, en el jardín cortando el pasto de su abuela, ella armando un ritual con cerveza Liberty y sanguchitos de carne. El trabajo y el goce, el juego y la charla con otres. Un camino que se arma rodeado de la familia pero que después se va expandiendo con una curiosidad voraz, de la casa del árbol, a la pintura, de la pintura al vivero, de la primera reproducción de una planta nativa, a la creación de jardines asilvestrados y de esos jardines a la construcción de sistemas, artefactos que reúnen gran parte de los intereses de Valentín.
Ver trabajar a alguien en su taller es un poco como espiarle la mente, las horas rumiantes, los picos de creatividad, el cansancio por lo que falta, las preocupaciones por lo que no sale. Veo a Valentín horas enteras dedicadas a llevar acabo aquello que primero diseñó minuciosamente en un programa especial, con una prolijidad que también se ve en el orden de su espacio. Un taller, dos perras y una geografía rural que eligió para vivir. Una escenografía natural que le sienta bien y le proporciona muchos de los objetos que utiliza.
Es paisajista y artista, y diría también que recolector, puede volver cuadras larguísimas buscando algo que vio en velocidad, para que luego forme parte de sus sistemas de artefactos. Artefactos que salen de la naturaleza pero que se mezclan con todo tipo de objetos, hace tiempo el plástico como en el cuerpo, se empezó a meter en su obra.
Veo los objetos que Valentín manipula, veo cómo las piezas dispersas empiezan a cobrar formas animadas, a veces aparecen caras, la suspensión de los gordolobos generando una mezcla de límite y de desborde, se siente el placer, las formas exuberantes, los falos, el tacto, los fluidos, un sistema en armonía que invita a les espectadores a intercambiar energía con los objetos.
Una constelación artefactual, que comparte una mirada sobre la complejidad ambiental actual, que nos sugiere poner más el cuerpo, dejar correr la sensibilidad, conectar con seres creados que toman vida propia, que se agrupan, una muestra que es un poco la carne cruda del pensamiento actual. El plástico haciéndose uno con la naturaleza, el agua corriendo en distintas tonalidades, la vida y la muerte, en un artilugio juguetón que nos devuelve al propio cuerpo, que nos propone contemplar, interactuar, pero sobre todo jugar, imaginar mundos y formas posibles.
¿Cuál es el universo de une artista? La pregunta es retórica, o infinita, pero me animo a decir, mientras lo observo conectar mangueras con huesos, escuchando a Los Redondos en loop, que el universo de Valentín Asprella Lozano es su propia obra, donde crea paisajes vivibles, táctiles, universos de una política amorosa, un pach cord vital, que recorre una escena en un tiempo particular y nos invita a conectar con el delirio sofocante del presente.
* texto de sala en ocasión de la exposición < Constelación Artefactual > en Fundación OSDE (marzo 2025, CABA)
Ph: Mariana Poggio (excepto imágen 5°)








